
- Diputados laboristas impulsan convertir en permanente la moratoria a las donaciones en criptomonedas a partidos, vigente en el Reino Unido desde marzo de 2026.
- El detonante son las aportaciones cripto vinculadas al entorno de Nigel Farage, que renunció a su escaño en julio.
- Liam Byrne, presidente del Comité de Negocios de los Comunes, encabeza la enmienda en defensa de «las defensas» del sistema.
- En España y la Unión Europea la financiación de partidos ya prohíbe las donaciones anónimas y obliga a identificar a cada donante.
Un grupo de diputados del Partido Laborista británico busca hacer permanente la prohibición de aceptar donaciones políticas en criptomonedas, según informó Cointelegraph el 9 de julio de 2026. La medida convertiría en definitiva una moratoria adoptada en marzo de 2026, después de que salieran a la luz aportaciones del sector cripto al entorno de Nigel Farage.
El líder de Reform UK renunció a su escaño de diputado por Clacton tras conocerse el volumen del respaldo recibido. Farage sostuvo que no hizo «nada malo», mientras el debate parlamentario se desplazaba hacia el origen y la trazabilidad de esos fondos.
Una moratoria que el laborismo quiere volver permanente
El Reino Unido aplica desde marzo de 2026 una moratoria temporal sobre las donaciones en activos digitales a las formaciones políticas. La enmienda que impulsan los diputados laboristas pretende blindar esa restricción en la ley, de modo que no dependa de una decisión revisable.
De acuerdo con Cointelegraph, la iniciativa la encabeza Liam Byrne, diputado laborista y presidente del Comité de Negocios de la Cámara de los Comunes. Su argumento apunta a la vulnerabilidad del sistema de financiación frente a flujos de dinero difíciles de rastrear.
El escándalo Farage como detonante
El caso que precipitó el movimiento gira en torno al apoyo financiero recibido por Farage y su formación desde el ecosistema cripto. Entre los nombres citados figura el del empresario Christopher Harborne, señalado como donante de referencia en el sector.
Cabe recordar que la controversia no se limita a las cifras, sino a la naturaleza de los activos empleados. Las criptomonedas permiten mover valor sin la intermediación bancaria habitual, lo que complica verificar quién está detrás de cada aportación. Ese punto es el que los legisladores esgrimen como riesgo para la integridad electoral.
Qué sostienen quienes impulsan la prohibición
Byrne resumió la posición de los promotores de la enmienda con una advertencia directa. «Sencillamente no podemos permitirnos que nuestras defensas ya deterioradas se vean socavadas aún más», afirmó el diputado, según recogió Cointelegraph.
La lectura de fondo es que la transparencia en la financiación política exige poder identificar al donante, algo que el seudonimato de las cadenas de bloques dificulta cuando no se aplican controles de verificación de identidad. Vale aclarar que las transacciones en redes como bitcoin (BTC) son públicas y auditables, pero no revelan por sí solas la identidad real detrás de cada dirección.
Trazabilidad frente a seudonimato: el problema de fondo
El debate británico ilustra una tensión que trasciende al Reino Unido. Las cadenas de bloques ofrecen un registro inmutable de cada operación, pero no una identificación automática del titular. Esa distinción entre transacción trazable y persona identificable es la que separa el argumento técnico del político.
En la práctica, vincular una dirección con una identidad requiere procedimientos de conocimiento del cliente como los que aplican los exchanges regulados. Sin esa capa de verificación, una donación en cripto puede resultar tan difícil de atribuir como una en efectivo, el instrumento que la mayoría de las democracias ya restringe en la financiación de partidos.
Cómo regula España y la Unión Europea la financiación política
En el marco español, la Ley Orgánica de Financiación de los Partidos Políticos prohíbe las donaciones anónimas y obliga a identificar a cada donante, además de fijar límites anuales por persona. Cualquier aportación en criptomonedas quedaría sujeta a esos mismos requisitos de identificación y trazabilidad, lo que en la práctica choca con el seudonimato de origen.
A nivel europeo, el reglamento MiCA regula los mercados de criptoactivos, pero no la financiación de los partidos, competencia que sigue en manos de cada Estado miembro. Como informó RigMineria sobre el despliegue de MiCA en la Unión Europea, el foco comunitario está en la supervisión de emisores y proveedores de servicios, no en el ámbito electoral. Por ahora, ningún país de la UE ha articulado un régimen específico para las donaciones políticas en activos digitales.
Sin embargo, la decisión británica podría marcar un precedente para otros parlamentos europeos que aún no han abordado la cuestión. El desenlace dependerá de si la prohibición prospera como enmienda permanente o si el debate deriva hacia un marco de identificación reforzada, capaz de admitir donaciones en cripto siempre que el donante quede plenamente acreditado. En los próximos meses, la tramitación en Westminster ofrecerá la primera pista sobre qué camino toma la regulación.
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