
- EE. UU. atacó 90 objetivos militares iraníes el 9 de julio de 2026, un día después de darse por rota la tregua.
- Bitcoin subió un 1,2% hasta los 63.000 dólares y ethereum un 0,75% hasta los 1.755 dólares.
- El volumen de futuros cripto cayó cerca de un 20%, hasta 191.000 millones de dólares.
- Bitcoin acumula un 9% de avance desde el cierre de junio pese a la escalada.
El mercado de criptomonedas resistió la última escalada geopolítica entre Estados Unidos e Irán. Después de que el Comando Central estadounidense atacara 90 objetivos militares iraníes el 9 de julio de 2026, apenas 24 horas después de que el presidente Donald Trump diera por concluida la tregua, bitcoin (BTC) avanzó un 1,2% hasta los 63.000 dólares, según datos recogidos por CoinDesk.
Vale destacar que el comportamiento contrasta con la reacción inicial de los mercados. «Los mercados vendieron en un primer momento, pero el cripto se mantuvo resiliente, rebotando desde territorio de sobreventa para extender una racha relativamente caliente desde el arranque del mes», resumió el análisis citado por el medio.
Bitcoin y ethereum sostienen el tipo
Junto a bitcoin, ethereum (ETH) sumó un 0,75% hasta los 1.755 dólares. La foto de conjunto muestra a bitcoin con un avance cercano al 9% desde el cierre mensual de junio, una señal de que el capital no salió en estampida pese al deterioro del frente diplomático.
En paralelo, algunos activos alternativos amplificaron el movimiento. Tokens como LIT y ETHFI se dispararon alrededor de un 35% en el mismo periodo, en una rotación hacia el riesgo que rara vez acompaña a una jornada de tensión bélica.
Un mercado que ya no reacciona como antes
La lectura de fondo es que la correlación entre geopolítica y precio del cripto se ha vuelto menos automática. En episodios anteriores, un ataque de esta magnitud habría bastado para desatar liquidaciones en cascada. Esta vez, el índice Nasdaq 100 de futuros sumó un 2,6% en 24 horas pese a la escalada, lo que sugiere que el apetito por el riesgo pesó más que el miedo.
Para el inversionista hispano, conviene contextualizarlo con el termómetro de sentimiento: el índice de miedo y codicia ofrece una referencia rápida de si el mercado opera desde el pánico o desde la confianza en jornadas como esta.
Los derivados enfrían la actividad
No todo fue avance. El volumen de futuros cripto cayó cerca de un 20%, hasta 191.000 millones de dólares, una señal de menor participación especulativa. El interés abierto, en cambio, se mantuvo estable en torno a los 106.000 millones de dólares.
Cabe destacar que el interés abierto en bitcoin descendió de 272.000 a 266.000 BTC, un ajuste que apunta a cierto cierre de posiciones apalancadas más que a una entrada masiva de capital nuevo. El oro, por su parte, cedió terreno según el mismo reporte, sin que se detallara la magnitud.
El refugio ya no es solo el oro
En este contexto, la resistencia del cripto alimenta de nuevo el debate sobre su papel como cobertura. Si en cada crisis el capital buscaba tradicionalmente el oro, la jornada del 9 de julio muestra a bitcoin sosteniéndose e incluso subiendo mientras el metal cedía, un comportamiento que sus defensores leen como maduración del activo y sus escépticos, como simple apetito de riesgo mal calibrado. La interpretación del fenómeno divide al mercado.
Por ahora, el desenlace dependerá de si la calma se sostiene o si una nueva escalada en Oriente Medio devuelve la volatilidad. Mientras tanto, la racha alcista del mes sigue intacta, aunque construida sobre un volumen de derivados que se enfría.
Aclaración: este artículo es informativo y no constituye recomendación financiera. Los mercados de criptomonedas son volátiles; invierte solo lo que puedas permitirte perder y contrasta siempre con varias fuentes.
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