
- Un depeg ocurre cuando una stablecoin se desvía de forma significativa de su paridad (normalmente 1 dólar) y no la recupera con rapidez.
- Hay dos tipos que parecen idénticos en el gráfico pero son opuestos: el depeg de liquidez (recuperable) y el depeg de reservas (a menudo terminal).
- USDC cayó a 0,87 dólares en 2023 y se recuperó por completo; TerraUSD borró unos 60.000 millones de dólares en 2022 y nunca volvió.
- Distinguirlos a tiempo es crítico para quien ahorra en stablecoins, una práctica masiva en Latinoamérica.
El término «stablecoin» contiene una promesa —estabilidad— que el mercado pone a prueba cada pocos meses. Cuando el precio de una de estas monedas se separa de su paridad con el dólar, el gráfico muestra siempre lo mismo: una vela roja que rompe el 1,00. Pero bajo esa imagen idéntica conviven dos fenómenos radicalmente distintos, y confundirlos es la forma más cara de aprender la diferencia.
Primero, la definición. Un depeg se produce cuando el precio de mercado de una stablecoin se desvía significativamente de su valor objetivo y no se recupera con rapidez. Vale aclarar que las desviaciones pequeñas son normales: una moneda cotizando a 0,998 dólares no está «depegged», está funcionando dentro de su tolerancia habitual.
Depeg de liquidez: el precio falla, el respaldo no
En el primer tipo, el precio cae en los mercados, pero el canal de reembolso del emisor sigue funcionando y el respaldo permanece intacto. Quien puede canjear el token por 1 dólar compra con descuento y arbitra la diferencia, cerrando la brecha.
El caso de manual es USDC en marzo de 2023: 3.300 millones de sus 40.000 millones en reservas quedaron atrapados en el colapso de Silicon Valley Bank y el token llegó a tocar 0,87 dólares. Cuando el regulador estadounidense garantizó los depósitos, la moneda recuperó la paridad por completo. La lección quedó escrita: muchos vendieron con pérdida permanente un activo que era solvente. También tether (USDT) vivió su versión menor en junio de 2023, al caer a 0,977 dólares por un desequilibrio en un pool de Curve —su peso superó el 70% del fondo—, sin que sus reservas cambiaran en absoluto.
Depeg de reservas: cuando no hay nada detrás que comprar
El segundo tipo es estructural: el respaldo está dañado, es inaccesible o nunca fue suficiente. Nadie arbitra la caída, porque comprar barato un token que no se puede canjear no genera ganancia alguna. La brecha no se cierra: se ensancha.
La referencia histórica es TerraUSD (UST) en mayo de 2022. Su diseño algorítmico carecía de colateral significativo, y cuando la confianza se rompió, la emisión de LUNA —el token que absorbía la volatilidad— explotó de unos 342 millones a 6,5 billones de unidades, evaporando en torno a 60.000 millones de dólares. A la misma familia pertenece USDR (octubre de 2023), respaldada por inmuebles tokenizados que no podían liquidarse a tiempo: en una corrida, un activo ilíquido funciona igual que un activo inexistente.
Los cuatro pilares que sostienen una paridad
Teniendo esto en cuenta, la robustez de una stablecoin se puede auditar por sus cuatro soportes:
- Reservas: efectivo, letras del Tesoro a corto plazo o colateral cripto. La ley GENIUS estadounidense (julio de 2025) exige reservas líquidas completas y divulgación mensual.
- Arbitraje de emisión y canje: el mecanismo que devuelve el precio a 1 dólar, siempre que el canal de canje funcione de verdad.
- Liquidez de mercado secundario: libros de órdenes profundos y pools equilibrados que absorban ventas de pánico.
- Diseño del colateral: las monedas sobrecolateralizadas con cripto (~150%) resisten más que los diseños algorítmicos, los más frágiles de la jerarquía.
Cabe recordar que los depegs también viajan: cuando una stablecoin respalda a otra, el deterioro se contagia —DAI siguió a USDC en 2023— y los oráculos pueden liquidar préstamos sanos en DeFi si reportan un precio dañado, una espiral sobre activos que nunca fallaron.
El caso moderno: USDe y el fantasma de octubre de 2025
El episodio más instructivo del ciclo reciente fue el de USDe durante la cascada de liquidaciones del 10 de octubre de 2025, cuando se borraron unos 19.000 millones de dólares en posiciones —el mecanismo que RigMineria explica en su guía sobre el interés abierto—. USDe imprimió 0,65 dólares en Binance mientras cotizaba a la par en Curve: el protocolo estaba sobrecolateralizado al 110%, pero fallaron el oráculo interno del exchange y la profundidad de su libro. Un depeg de liquidez de manual, en un solo mercado, leído por miles de traders como un colapso de reservas.
El contraejemplo llegó en noviembre de 2025 con xUSD, que cayó un 77% en un día tras revelarse una pérdida de 93 millones de dólares de un gestor externo. Mismo gráfico, naturaleza opuesta: allí el agujero era real.
Por qué esto importa especialmente en Latinoamérica
Para millones de personas en Venezuela, Argentina o Bolivia, la stablecoin no es un instrumento de trading: es la cuenta de ahorro. Como ha cubierto RigMineria, el P2P venezolano mueve volúmenes que rivalizan con el petróleo y Bolivia estudia integrar USDT en su sistema de pagos. Quien tiene su salario en stablecoins necesita saber leer un depeg más que ningún trader: vender USDT o USDC con pánico en un bache de liquidez cristaliza una pérdida evitable; aguantar un colapso de reservas esperando el rebote la convierte en total.
Las señales prácticas caben en tres comprobaciones: si el canje del emisor sigue funcionando, si el descuento aparece en un solo exchange o en todos, y si las reservas están divulgadas y son líquidas. Con un mercado de stablecoins por encima de los 300.000 millones de dólares actuando como capa de liquidación de todo el ecosistema —el precio de cada una puede seguirse en la ficha de USDT y la de USDC—, el próximo depeg probablemente no será un colapso: sería una moneda solvente imprimiendo un número aterrador mientras algún protocolo liquida a gente que no hizo nada mal. Distinguir el susto del incendio seguirá siendo, como casi todo en este mercado, la diferencia entre perder y aprender.
Aclaración: este artículo tiene fines educativos y no constituye recomendación financiera ni de inversión. Las stablecoins conllevan riesgos de emisor, reservas y liquidez; investiga por tu cuenta antes de tomar decisiones.
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