
- Bitcoin (BTC) recuperó los 60.000 dólares el 2 de julio de 2026 tras una «short squeeze», dos días después de tocar un mínimo anual de 57.735 dólares.
- Junio se cerró con una caída del 20,48 % para bitcoin, su peor mes desde junio de 2022, según BeInCrypto.
- Tres señales on-chain —salidas de ETF, oferta en pérdidas en máximo histórico y acumulación de largo plazo— apuntan a que la capitulación podría no haber terminado.
- El comportamiento de los mineros y el coste eléctrico por país añaden un cuarto matiz a la lectura.
El precio de bitcoin (BTC) cotiza este 2 de julio de 2026 en torno a los 60.000 dólares, tras una «short squeeze» que devolvió al activo por encima de ese umbral apenas 48 horas después de tocar un mínimo anual de 57.735 dólares, el pasado 30 de junio, según datos consultables en la ficha de precio de bitcoin de RigMineria. Bitcoin cerró junio con una caída del 20,48 %, su peor mes desde junio de 2022, en medio de una demanda menguante, de acuerdo con un análisis on-chain de BeInCrypto. El semestre completo se cerró con una pérdida cercana al 30 %.
Ese contexto no es la noticia real: lo importante ocurre por debajo de la superficie. Según el mismo análisis, tres indicadores on-chain apuntan a una capitulación más profunda y a señales tempranas de agotamiento vendedor, incluso con el precio subiendo. Estas métricas no fijan una fecha ni garantizan un desenlace: describen presión, no un calendario.
Bitcoin recupera los 60.000 dólares, pero junio deja la estructura tocada
La «short squeeze» del 1 de julio llevó a bitcoin hasta un máximo intradía cercano a 60.475 dólares, con una subida de casi el 3 % en 24 horas, en un contexto de empleo débil en EE. UU. y señales más moderadas sobre inflación del presidente de la Fed, Kevin Warsh. El impulso llega, sin embargo, tras un semestre que se cerró con una pérdida cercana al 30 %, sin recuperar todavía ningún nivel técnico de peso con volumen sostenido. El interés abierto en derivados, ligado al apalancamiento del mercado, sí cayó de 31.000 a 22.000 millones de dólares en pocas semanas. ¿Confirma esto un suelo, o es solo un respiro dentro de una tendencia bajista mayor?
Las salidas de los ETF spot no dan tregua
La primera señal es la más visible: los ETF spot de bitcoin en Estados Unidos registraron en junio unas salidas netas de unos 4.500 millones de dólares, su peor mes desde que estos productos cotizan. Según Santiment, desde el 6 de mayo el capital que ha abandonado los ETF de bitcoin supera ya los 8.475 millones de dólares.
La propia firma matiza la lectura: cuanto más se prolonga esta racha, sostiene Santiment, más se parece a frustración y capitulación minorista que a un motivo de pánico adicional. Buena parte del dinero institucional que sale ahora podría ser el que entró tarde y vende ya con pérdidas, el perfil clásico de mano débil que un mercado necesita expulsar antes de estabilizarse.
«El nivel de oferta en pérdidas ya iguala a los suelos de 2019, 2020 y 2022», según Glassnode
La segunda señal es la oferta en pérdidas: la métrica on-chain que mide cuántos bitcoins valen hoy menos de lo que costaron la última vez que se movieron en la cadena. Cuanta más oferta cotiza por debajo de su coste, mayor es la presión psicológica sobre quienes la sostienen. Quien quiera repasar este y otros términos puede hacerlo en el glosario de RigMineria.
Según Glassnode, la oferta en pérdidas alcanzó un máximo histórico de 10,83 millones de BTC tras la caída de bitcoin por debajo de 59.100 dólares. En ciclos anteriores, un nivel cercano a 10,5 millones de BTC en pérdidas coincidió con los suelos de 2019, 2020 y 2022, como resume la tabla.
| Ciclo | Oferta en pérdidas (aprox.) | Qué pasó después |
|---|---|---|
| 2019 | ~10,5 millones BTC | Suelo de ciclo |
| 2020 (marzo) | ~10,5 millones BTC | Suelo de ciclo |
| 2022 (bear market) | ~10,5 millones BTC | Suelo de ciclo |
| 2026 (actual) | 10,83 millones BTC (récord) | Por confirmar |
Cuando la oferta en pérdidas supera a la oferta en beneficio, el patrón ha coincidido, históricamente, con episodios de estrés financiero y capitulación entre los participantes más recientes del mercado, según BeInCrypto.
Los holders de largo plazo compran mientras el resto vende
La tercera señal es la más alcista y la más ambigua a la vez. Los holders de largo plazo —direcciones que no mueven sus bitcoins desde hace al menos 155 días— controlan ya un récord de 14,8 millones de BTC, según Glassnode, y han vuelto a acumular tras meses de distribución neta, justo cuando el dinero rápido y los ETF todavía dudan.
Más de un tercio de esa posición —unos 5,58 millones de BTC— está hoy en pérdidas, lo que demuestra que ni las manos fuertes escaparon del todo a la corrección. La divergencia entre unos ETF que venden y unos holders que compran es, quizá, el dato más importante de este análisis: la convicción se reconstruye por debajo de la superficie mientras el titular sigue siendo bajista.
El hashrate añade una cuarta pieza: los mineros dejan de vender
Hay un cuarto dato, ajeno a las tres señales originales, que sumamos desde la minería real: según otro análisis on-chain de BeInCrypto, tras casi seis semanas de ventas netas (23 de abril-4 de junio), los mineros de bitcoin volvieron a acumular reservas a comienzos de junio, un giro que en ciclos anteriores ha anticipado cambios de tendencia. El umbral de capitulación de un minero depende de su coste eléctrico —lo sabemos de primera mano tras operar decenas de rigs en Sevilla—: un minero español que paga 0,16-0,20 €/kWh capitula mucho antes que uno en Venezuela o Argentina, con costes una fracción de eso. Con esa tarifa como referencia, cualquier minero puede estimar su margen en la calculadora de minería de RigMineria.
«Reacumulación silenciosa» o capitulación clásica: el debate sigue abierto
No todos los analistas leen igual estas señales. Unos ven en la oferta en pérdidas y en las salidas de ETF los últimos estertores de una capitulación clásica; otros sostienen que bitcoin no muestra el pánico ruidoso de ciclos anteriores, sino una «reacumulación silenciosa» de mitad de ciclo: menos titulares apocalípticos, más aburrimiento y dudas, justo el terreno que suele expulsar al inversionista minorista antes del siguiente movimiento.
El índice de miedo y codicia recoge parte de esa ambigüedad: el sentimiento sigue frágil pese al rebote, sin instalarse todavía ni en el pánico extremo de un suelo de ciclo ni en la euforia. Por ahora, ninguna de las dos lecturas puede descartarse con los datos disponibles.
A juicio de quien firma este análisis, ETF vendiendo, oferta en pérdidas en récord y holders de largo plazo comprando no cierran el debate, pero sí acercan al mercado a una zona de menor riesgo bajista que hace unas semanas. Si bitcoin pierde de nuevo los 58.000 dólares con volumen, la hipótesis de una capitulación más dura —hacia los 50.000 o más abajo— ganaría fuerza; si consolida por encima de los 60.000 y recupera la media móvil de 200 días, podría estar dejando atrás lo peor del ciclo. Entre ambos escenarios, con la Fed de Warsh como variable macro pendiente, el DCA sigue siendo la vía más prudente para quien no quiera adivinar el mínimo exacto. Más escenarios de precio para lo que resta de año, en nuestra proyección de bitcoin para 2026.
Aclaración: este contenido es informativo y analítico; no constituye recomendación financiera ni de inversión. Los datos on-chain citados corresponden a las fuentes indicadas (Santiment, Glassnode, BeInCrypto) en la fecha de publicación y pueden variar. Antes de tomar decisiones, contrasta fuentes propias y valora acudir a un asesor financiero.
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