
- El Antminer S21 XP mejora cerca de un 37% la eficiencia frente al S19 XP, que ronda los 21,5 J/TH: es la diferencia que más pesa al minar bitcoin.
- El S21 base arrancó en 200 TH/s a 17,5 J/TH, un salto de generación que deja al S19 en clara desventaja energética.
- Un S19 de segunda mano es barato de comprar pero caro de alimentar: su precio bajo casi siempre esconde una factura eléctrica más alta.
- El S19 solo compensa con luz muy barata o como puerta de entrada de bajo riesgo; con la tarifa española media, la cuenta rara vez sale.
La pregunta de si comprar un Antminer S19 usado o estirarse hasta un S21 casi nunca se decide por el motivo correcto. La mayoría mira el precio de etiqueta y el hashrate, cuando en minería de bitcoin (BTC) la variable que manda es otra: la eficiencia energética, medida en julios por terahash (J/TH). Tras montar y operar más de noventa rigs en Sevilla, la máquina que mejor envejece casi nunca es la más barata de comprar, sino la que menos cuesta de alimentar mes a mes.
Vale aclarar que ambos equipos minan exactamente lo mismo —SHA-256, el algoritmo de Bitcoin— y que ninguno es «mejor» en abstracto. La elección depende del precio del kWh, del coste de adquisición y de cuánto margen quede después de pagar la luz. Conviene tener clara esa cuenta antes de transferir el primer euro, porque un ASIC mal comprado se convierte en un radiador caro.
¿Qué cambia de verdad entre el S19 y el S21?
El salto entre las dos generaciones no es de hashrate, sino de eficiencia. El Antminer S19 XP se mueve en torno a los 21,5 J/TH, una cifra que en su día fue puntera y que hoy lo coloca como hardware de generación anterior. El S21 XP mejora esa eficiencia cerca de un 37%, según las especificaciones del fabricante Bitmain, lo que se traduce en menos vatios por cada terahash calculado.
El S21 base, por su parte, arrancó en 200 TH/s con un consumo de 17,5 J/TH. Esa diferencia parece pequeña sobre el papel, pero en una máquina que mina las 24 horas durante meses se acumula en cientos de euros de electricidad. Cabe recordar que en minería de bitcoin, donde el hardware es estándar y la red ajusta la dificultad, el margen no se gana minando más, sino gastando menos por el mismo hash.
S21 vs S19: la comparativa que importa
Reducida a lo esencial, la comparación se ve mejor con las cifras delante. Esta tabla resume las características de referencia de cada equipo; las potencias y eficiencias son las de las especificaciones del fabricante y pueden variar según la unidad y los ajustes:
| Modelo | Eficiencia | Generación | Lectura |
|---|---|---|---|
| Antminer S19 XP | ~21,5 J/TH | Anterior | Barato de comprar, caro de alimentar |
| Antminer S21 (base) | ~17,5 J/TH | Actual | Salto de eficiencia frente al S19 |
| Antminer S21 XP | ~37% más eficiente que el S19 XP | Actual (gama alta) | El más eficiente de la comparativa |
La lectura es clara: el S19 gana en precio de compra y pierde en coste de operación. A esto se suma una consecuencia que casi nadie calcula al comprar: cada julio por terahash de más se paga en la factura cada día que la máquina esté encendida, y esa diferencia no para de erosionar el margen. Para poner números a tu caso concreto, lo más fiable es pasar el hashrate y tu tarifa real por la calculadora de rentabilidad de minería.
¿Por qué la eficiencia pesa más que el precio de etiqueta?
Aquí está, para mí, el argumento más infravalorado de toda la decisión. El precio de compra se paga una vez; la electricidad se paga todos los meses. Un S19 puede costar una fracción de lo que vale un S21 nuevo, pero esa rebaja inicial se la come la factura si la luz no es barata.
La cuenta es la de siempre: consumo (kWh) = potencia (W) ÷ 1.000 × horas, y un ASIC de Bitcoin ronda los 3.500 W funcionando sin parar. Con la electricidad en España entre 0,16 y 0,20 €/kWh, ese consumo se traduce en cientos de euros al mes solo en alimentar la máquina. Quien quiera entender bien el peso de ese gasto hará bien en repasar cuánto consume un rig de minería y cómo se calcula su coste eléctrico real.
Teniendo esto en cuenta, un equipo menos eficiente como el S19 necesita una tarifa más baja para alcanzar el mismo punto de equilibrio que un S21. En minería de bitcoin, la eficiencia no es un lujo: es lo que separa minar con margen de minar a pérdida.
¿Cuándo SÍ compensa comprar un S19 de segunda mano?
No todo es desventaja para el S19. Hay escenarios concretos en los que un equipo de generación anterior y de segunda mano tiene sentido, siempre con la cuenta hecha de antemano. El primero y más evidente es la luz muy barata: con tarifas de 0,05-0,08 €/kWh, habituales en algunos países de Latinoamérica, el sobreconsumo del S19 pesa mucho menos y su precio de compra bajo vuelve a ser atractivo.
El segundo escenario es el del minero que quiere entrar con riesgo bajo. Un S19 usado ya ha sufrido buena parte de su depreciación, de modo que se compra barato y se asume menos pérdida de valor si la operación no cuaja. Para quien tantea la minería de bitcoin sin jugarse una cifra grande de golpe, puede ser una puerta de entrada razonable.
El tercero es disponer de un local con espacio, ventilación y tarifa casi industrial, donde el ruido y el calor del ASIC no son un problema y el kWh sale a cuenta. Si te tienta la vía del equipo usado, conviene repasar antes cómo comprar hardware de minería de segunda mano sin llevarte sorpresas con el desgaste.
¿Y si la opción correcta es ninguna de las dos?
A veces la mejor decisión no es elegir entre S19 y S21, sino reconsiderar el planteamiento. Si tu objetivo no es bitcoin sí o sí, conviene recordar que un ASIC solo sabe minar un algoritmo y se deprecia con cada halving, mientras que un rig de GPU conserva valor de reventa porque tiene mercado fuera de la minería. Quien dude entre ambos enfoques hará bien en comparar primero un ASIC frente a un rig de GPU según presupuesto y objetivo.
Para quien sí va a por bitcoin, también existen vías de menor escala y riesgo, como minar en solitario con un equipo de bajo consumo —es el caso del Bitaxe para minar bitcoin solo en casa—, más un experimento educativo que una operación rentable. Y antes de cualquier compra, conviene tener clara la fiscalidad de la minería en España, porque lo minado tributa desde el primer satoshi.
El escenario que viene podría endurecer aún más esta elección. Si la dificultad de Bitcoin sigue subiendo y el precio de bitcoin no acompaña —algo que conviene seguir en el precio de bitcoin en vivo—, el margen de los ASIC menos eficientes como el S19 se estrecharía, y un equipo barato de comprar acabaría minando a pérdida. Por ahora, lo prudente es no enamorarse del precio de etiqueta ni del hashrate del catálogo, sino partir del coste real del kWh y ver qué margen queda. En minería de bitcoin, gana antes quien hace la cuenta de la luz que quien persigue la ganga.
Aclaración: este artículo es información general sobre hardware de minería y no constituye recomendación financiera ni de inversión. La rentabilidad de minar y el valor de cada equipo dependen de variables —precio de bitcoin, dificultad de red, tarifa eléctrica y mercado de segunda mano— que cambian constantemente; calcula siempre con tus datos reales antes de invertir.
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