
- La demanda eléctrica anualizada de la minería de bitcoin alcanzó unos 190 TWh en diciembre de 2025, frente a 138 TWh en junio de 2024.
- La hidroeléctrica ya supera al gas natural como mayor fuente individual, según el Centro de Cambridge para las Finanzas Alternativas.
- El 59,4% del suministro procede de fuentes bajas en carbono.
- Las emisiones crecieron de 40 a 48 millones de toneladas de CO₂ equivalente: un 20%, la mitad que el consumo.
La minería de bitcoin (BTC) cambió de fuente de energía dominante. Según los datos del Centro de Cambridge para las Finanzas Alternativas difundidos este 26 de julio de 2026, la energía hidroeléctrica ha adelantado al gas natural como la mayor fuente individual del suministro que sostiene la red.
El mismo trabajo eleva la demanda eléctrica anualizada del sector a alrededor de 190 teravatios hora (TWh) en diciembre de 2025, frente a los 138 TWh contabilizados en junio de 2024. Es un salto del 38% en año y medio.
Un consumo que crece más rápido que sus emisiones
El dato más revelador no es el del consumo, sino el que aparece al cruzarlo con las emisiones. La huella del sector pasó de 40 a 48 millones de toneladas de CO₂ equivalente, un aumento del 20%, mientras el consumo eléctrico subía un 38%.
Dicho de otro modo: cada teravatio hora consumido por la red emite hoy alrededor de un 13% menos que en el corte anterior. La minería crece, pero se ensucia menos por unidad de energía. Vale destacar que Cambridge no ha publicado el desglose completo por fuente en esta actualización, así que el porcentaje exacto de la hidroeléctrica sigue sin conocerse.
Casi seis de cada diez vatios ya son bajos en carbono
El informe cifra en un 59,4% la proporción de energía baja en carbono dentro del mix, una categoría que agrupa renovables y nuclear. Para dimensionar el cambio conviene mirar el reparto que arrojaba el estudio anterior de la misma institución.
| Fuente | Corte anterior |
|---|---|
| Gas natural | 38,2% |
| Renovables (total) | 42,6% |
| Nuclear | 9,8% |
| Carbón | 8,9% |
Con la hidroeléctrica ya por delante del gas, la fotografía se desplaza hacia el bloque renovable. Cabe recordar que el carbón, la fuente que durante años centró las críticas al sector, aparecía ya por debajo del 9% en aquel reparto.
Por qué la hidroeléctrica encaja tan bien con la minería
La razón es económica antes que ecológica. Una central hidroeléctrica en temporada de lluvias produce más de lo que la red local puede absorber, y esa energía sobrante o se vende muy barata o se pierde. Un centro de minado es un comprador que llega, se conecta donde hace falta y acepta desconectarse cuando la demanda doméstica aprieta.
Ese perfil de consumidor flexible es lo que explica que el hashrate se concentre históricamente en regiones con excedente hidráulico estacional. Es importante aclarar que también introduce estacionalidad: cuando baja el caudal, el minero paga más o apaga máquinas, y eso se refleja en los ajustes de dificultad de la red.
Qué significan 190 TWh vistos desde España
La cifra cuesta de imaginar en abstracto. Sirve una comparación cercana: la demanda eléctrica anual de España se mueve en el entorno de los 240-250 TWh, según los balances de Red Eléctrica. La minería mundial de bitcoin consume, por tanto, aproximadamente tres cuartas partes de todo lo que gasta el sistema eléctrico español en un año.
La conclusión operativa para el minero hispanohablante no está en el titular global sino en su propia factura. En España el kilovatio hora doméstico se mueve entre 0,16 y 0,20 euros según la comunidad autónoma, un rango que deja fuera de rentabilidad casi cualquier equipo de minado en casa. En buena parte de América Latina la tarifa cae por debajo de los 0,10 dólares, y en países con fuerte peso hidroeléctrico llega a ser sensiblemente menor.
Esa diferencia es exactamente la que separa un rig rentable de uno que quema dinero. Antes de comprar hardware, conviene simular el escenario propio en la calculadora de minería con la tarifa real, y revisar las guías de cómo minar cada criptomoneda para elegir algoritmo.
La otra competencia por el mismo enchufe
En medio de este contexto aparece un competidor que no existía en el corte anterior: los centros de datos de inteligencia artificial. Varias mineras cotizadas están reconvirtiendo naves y contratos de energía hacia ese negocio, como mostraron los acuerdos multimillonarios firmados por Hut 8 e IREN y el contrato a veinte años de CleanSpark.
Esa pugna por la energía barata puede acabar afectando al mix tanto como la propia estacionalidad hidráulica: la inteligencia artificial necesita suministro constante y no tolera desconexiones, un requisito que juega en contra de la hidroeléctrica estacional y a favor del gas y la nuclear.
Por ahora, el sector llega a este corte con más consumo y menos emisiones por unidad. Si la próxima actualización de Cambridge llega con el desglose completo, se sabrá si el avance de la hidroeléctrica es un cambio estructural o el reflejo de una temporada de lluvias especialmente generosa.
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