
- TeraWulf confirmó que la minería de bitcoin ya no forma parte de su estrategia: todos sus recursos se destinarán a infraestructura para inteligencia artificial.
- El giro se apoya en un arrendamiento a 20 años con Anthropic valorado en unos USD 19.000 millones, en un campus en Kentucky que operaría desde 2028.
- En el primer trimestre de 2026, el cómputo para IA ya aportó el 60% de sus ingresos, mientras la facturación minera cayó un 50% intertrimestral, según Decrypt.
- Core Scientific, Hut 8, Hive o Cipher recorren el mismo camino, un éxodo con efectos directos sobre el hashrate y la economía del minado.
TeraWulf, una de las mineras de bitcoin (BTC) cotizadas en el Nasdaq, confirmó que la minería de la criptomoneda ya no forma parte de su negocio. Su director ejecutivo, Paul Prager, sostuvo en una entrevista publicada el 13 de julio de 2026 por CoinDesk que la compañía concentrará todos sus esfuerzos en desarrollar infraestructura para inteligencia artificial (IA).
«No estamos involucrados en Bitcoin», afirmó Prager en el programa «Public Keys», grabado en la Bolsa de Nueva York. La declaración despeja cualquier ambigüedad sobre el alcance del giro: no se trata de una reasignación parcial de capacidad, sino de una salida completa del minado.
Un arrendamiento de 20 años y USD 19.000 millones con Anthropic
El detonante del anuncio es el contrato que TeraWulf firmó con Anthropic, la desarrolladora del modelo de IA Claude. Se trata de un arrendamiento a 20 años valorado en aproximadamente USD 19.000 millones a lo largo de su vigencia, para un campus de centros de datos en Kentucky que entraría en operación en 2028, según explicó el propio Prager a CoinDesk.
El ejecutivo señaló que el proyecto se ganó en un proceso competitivo centrado en el acceso a energía de red y en la infraestructura a largo plazo. Para financiar la construcción, encargada a la firma de ingeniería Fluor, TeraWulf vendió su participación en el proyecto Abernathy y reinvertirá lo obtenido en instalaciones de su plena propiedad en el este de Kentucky.
Cabe recordar que la compañía ya trabajaba con Google y Fluidstack en su campus de Lake Mariner, en el estado de Nueva York, una relación que se amplió a un arrendamiento de 25 años con unos USD 9.500 millones en ingresos contratados, de acuerdo con Decrypt.
La IA ya aportaba el 60% de los ingresos antes del adiós
El abandono del minado no llega de un día para otro. En el primer trimestre de 2026, el cómputo para IA generó USD 21 millones de los USD 34 millones facturados por TeraWulf, un 60% del total, según los resultados recogidos por Decrypt. La minería aportó los USD 13 millones restantes, con una caída cercana al 50% respecto al trimestre anterior.
Ese mismo periodo dejó una pérdida neta superior a USD 427 millones, frente a los USD 61,4 millones de un año antes, en plena transformación de la compañía. La propia empresa defendió el cambio de modelo en su comunicado de resultados: «esperamos que el negocio esté cada vez más impulsado por ingresos recurrentes y contratados, reduciendo la exposición a la volatilidad históricamente asociada a la minería de Bitcoin».
La tesis de Prager: la energía de calidad es el activo escaso
Más allá del contrato, la entrevista dejó la tesis que da título a la conversación. Prager advirtió que Estados Unidos afronta una escasez de electricidad y que «no todos los megavatios se crean por igual»: a su juicio, el auge de la infraestructura de IA está limitado por la calidad de la energía disponible, no por el suelo.
Según el ejecutivo, un campus de IA exitoso requiere generación fiable, transmisión redundante, regulación favorable y buenas relaciones con la comunidad local. Explicó que TeraWulf entró en la minería porque poseía activos energéticos y el minado ofrecía una demanda eléctrica flexible, pero que unos ingresos ligados al precio de una materia prima no ofrecen los flujos de caja predecibles que ahora exige su modelo.
Core Scientific, Hut 8 y Hive recorren el mismo camino
TeraWulf no es un caso aislado. Core Scientific, Hut 8, Hive o Cipher Mining llevan trimestres redirigiendo megavatios del minado hacia el cómputo de alto rendimiento, aprovechando su acceso privilegiado a grandes volúmenes de energía. La firma de análisis Compass Point señaló días atrás, en una nota recogida por CoinDesk, que Cipher y la propia TeraWulf cotizan por debajo del valor de sus contratos de IA ya firmados.
En medio de este contexto, la presión sobre los mineros es doble. El precio de bitcoin, que acumula una caída interanual cercana al 46%, comprime unos márgenes ya recortados por el halving de 2024, un deterioro que también golpea a otras redes de prueba de trabajo, como refleja la tendencia bajista de litecoin. Frente a eso, la IA ofrece contratos de décadas con ingresos garantizados.
¿Qué significa este éxodo para el hashrate de Bitcoin?
Análisis de RigMineria: cuando una minera cotizada apaga sus ASIC o revende sus megavatios, el crecimiento del hashrate de la red tiende a frenarse y, con él, el de la dificultad. Una menor competencia corporativa por la recompensa de bloque podría traducirse en una mejora relativa de márgenes para los mineros que permanecen, en especial los que operan con energía barata.
Vale aclarar que las máquinas no siempre desaparecen: parte del hardware se revende y migra a regiones con electricidad más económica, lo que amortiguaría el efecto sobre la dificultad. Para dimensionar cómo afectan estos vaivenes a una operación concreta, la calculadora de minería de RigMineria permite simular la rentabilidad con distintos escenarios de dificultad y precio.
España y Latinoamérica, ante un mapa del minado que se redibuja
La tesis de Prager también explica por qué este éxodo se concentra en Estados Unidos: los centros de datos de IA exigen redes eléctricas robustas, fibra y seguridad jurídica que pocos emplazamientos ofrecen. En cambio, la minería de Bitcoin sigue siendo viable allí donde solo hay energía barata, como la hidroeléctrica de Paraguay o el gas de Argentina, polos mineros de referencia en Latinoamérica.
Para el minero doméstico hispanohablante, un hashrate corporativo en retirada podría abrir una ventana de oportunidad relativa. Quien quiera evaluarlo puede repasar las guías de cómo minar de RigMineria y consultar el precio de bitcoin en tiempo real antes de hacer números.
Sin embargo, el desenlace de esta transición no está escrito. Si la IA mantiene su apetito por megavatios de calidad, más mineras podrían seguir a TeraWulf y el hashrate quedaría en manos de operadores privados y de regiones con energía marginal; si, por el contrario, los márgenes del minado se recuperasen con un eventual repunte del precio, la salida de competidores cotizados habría dejado un negocio más rentable para quienes resistieron. En los próximos meses, la evolución de la dificultad de la red será el termómetro más fiable de este éxodo.
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