
- Las mineras cotizadas de bitcoin acumulan más de 70.000 millones de dólares en contratos de IA y HPC, según CoinDesk.
- Core Scientific, Hut 8 y TeraWulf lideran la reconversión con acuerdos de 12 a 15 años y clientes como CoreWeave, NVIDIA o Microsoft.
- Con un coste de producción cercano a los 80.000 dólares por BTC, minar a 62.500 dólares es operar a pérdida.
- La fuga de megavatios hacia la IA podría frenar el crecimiento del hashrate durante 2026.
Las empresas cotizadas de minería de bitcoin (BTC) acumulan más de 70.000 millones de dólares en contratos de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC) firmados sobre sus instalaciones, según un análisis de CoinDesk. A 14 de julio de 2026, la reconversión de minas en centros de datos se ha consolidado como la gran tendencia estructural del sector, con Core Scientific, Hut 8 y TeraWulf a la cabeza.
El movimiento ya no es un experimento. De acuerdo con estimaciones de Visible Alpha y S&P Global recogidas por Yahoo Finance, IREN, Core Scientific y TeraWulf obtendrían en torno al 70% de sus ingresos de la IA a finales de 2026, cuando en 2024 esa cifra era prácticamente cero. Core Scientific, de hecho, prevé abandonar por completo la minería de bitcoin antes de que acabe el año.
Más de 70.000 millones de dólares en contratos sobre suelo minero
La lista de acuerdos firmados en los últimos trimestres dibuja la magnitud del giro. Ya no se trata de pilotos de 20 o 50 megavatios (MW), sino de despliegues de escala hiperescalar, de 200 a 600 MW por contrato, con plazos de 12 a 15 años y clientes de primera fila.
| Minera | Acuerdo | Valor | Plazo y capacidad |
|---|---|---|---|
| Core Scientific | Colocación para CoreWeave | 10.200 millones $ | 12 años · 590 MW |
| Hut 8 | Arrendamiento en Texas (arquitectura de referencia de NVIDIA) | 9.800 millones $ | 15 años · 352 MW |
| IREN | Contrato con Microsoft (76.000 GPU GB300) | 9.700 millones $ | 200 MW en Childress, Texas |
| TeraWulf | Ingresos de IA contratados acumulados | 12.800 millones $ | Largo plazo, varios clientes |
Vale aclarar que estos contratos son, en esencia, alquileres de infraestructura: el minero pone la nave, la subestación y la refrigeración, y el cliente de IA paga una renta fija durante más de una década. Es el modelo opuesto al de la minería, donde el ingreso varía cada día con el precio de bitcoin y la dificultad de la red.
Minar a 80.000 dólares lo que el mercado paga a 62.500
El detonante del éxodo es puramente económico. Según CoinDesk, el coste medio de producción de las mineras cotizadas rozó los 79.995 dólares por BTC en el cuarto trimestre de 2025, mientras el precio de bitcoin se mueve desde hace semanas en la zona de los 62.500 dólares, tras acumular una caída anual cercana al 46%. La cuenta sale negativa: cada moneda minada destruye valor.
La presión ya se nota en las tesorerías. CoinDesk reportó que los mineros han vendido unos 15.000 BTC desde sus máximos históricos de reservas para financiar, precisamente, la transición hacia la IA. CleanSpark fue explícita en su informe del primer trimestre de 2026: invertir en minería «no tiene mucho sentido» a los precios actuales del hash, sostuvo la compañía, frente a los retornos disponibles en infraestructura de IA.
La potencia contratada es el verdadero activo, no los ASIC
Análisis de RigMineria: quien haya montado una operación de minería sabe que el cuello de botella nunca son las máquinas, sino el enganche a la red. Un ASIC se compra en semanas; un punto de conexión de cientos de megavatios tarda años en tramitarse en los mercados eléctricos saturados de Estados Unidos y Europa. Los mineros hicieron ese trabajo hace una década, cuando nadie más quería esos megavatios.
A esto se suman los otros dos ingredientes que la IA necesita con urgencia: refrigeración industrial ya instalada y suelo calificado con naves preparadas para alta densidad energética. Un centro de datos de IA y una granja de minería comparten buena parte de la receta —energía estable, disipación térmica y espacio—, y por eso la conversión es tan rápida. Los mercados ya no leen hashrate, leen megavatios.
Core Scientific, Hut 8 y TeraWulf marcan el ritmo de la transición
Core Scientific ya cobra renta de CoreWeave: según Yahoo Finance, entregaba 243 MW de capacidad en el primer trimestre de 2026 y sumará otros 347 MW a comienzos de 2027, dentro de un acuerdo valorado en más de 10.000 millones de dólares. Hut 8, por su parte, firmó un arrendamiento de 15 años por su instalación texana de 352 MW construida sobre la arquitectura de referencia de NVIDIA.
El caso de TeraWulf, con 12.800 millones de dólares en ingresos de IA contratados, lo contamos en detalle en la noticia sobre su reconversión. Cabe destacar que la transición no es gratis: IREN acumula 3.700 millones de dólares en notas convertibles y TeraWulf 5.700 millones en deuda total, según CoinDesk, para financiar obras que tardarán años en amortizarse.
El hashrate paga la factura de la reconversión
Cada megavatio que se enchufa a la IA es un megavatio que deja de minar. El hashrate de Bitcoin, que marcó un máximo de 1.160 EH/s en octubre de 2025, llegó a retroceder hasta la zona de los 920 EH/s en marzo, de acuerdo con datos recogidos por CoinDesk, y desde entonces se ha estabilizado cerca del zetahash.
CoinShares proyecta que la red alcanzaría los 1,8 zetahashes a finales de 2026, pero condiciona esa cifra a que bitcoin recupere los 100.000 dólares. Si el precio no acompaña, el éxodo de megavatios actuaría como freno estructural del hashrate: menos competencia, ajustes de dificultad a la baja y márgenes algo mejores para quien se quede. El efecto de cada escenario de dificultad puede comprobarse en nuestra calculadora de minería.
Qué significa para los mineros de España y América Latina
Para el minero doméstico o semiprofesional hispanohablante, la lección es la misma a otra escala: el activo es la energía, no el hardware. En España, con la electricidad entre 0,16 y 0,20 euros por kWh según la comunidad, minar bitcoin con ASIC ya era marginal antes de la caída del precio; en cambio, en países con energía barata como Paraguay o Venezuela, los megavatios industriales ganan valor con esta tendencia, se dediquen o no a bitcoin.
Teniendo esto en cuenta, quien esté valorando entrar hoy debería empezar por el coste real de su kWh y no por la máquina, como explicamos en nuestras guías de cómo minar. En medio de este contexto, si la fuga de megavatios continúa, la dificultad de la red podría dar un respiro, y eso cambiaría la ecuación para los pequeños operadores.
Por ahora, la reconversión avanza más rápido de lo que casi nadie proyectaba hace un año. Si los contratos de IA siguen firmándose al ritmo actual, el mapa de la minería de bitcoin en 2027 tendría menos gigantes cotizados y más operadores especializados con energía muy barata; si la demanda de IA se enfriara —o bitcoin volviera a cotizar por encima de su coste de producción—, parte de esos megavatios podría regresar al hash. El desenlace dependerá, como casi siempre, de qué pague mejor el megavatio.
Aclaración: este contenido es informativo y no constituye recomendación financiera ni de inversión. Cada persona debe hacer su propia investigación antes de tomar decisiones.
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