Bitcoinbtc55.839,00 €-1.15%Ethereumeth1653,33 €+0.87%Tetherusdt0,871371 €-0.38%BNBbnb503,50 €-0.19%USDCusdc0,871824 €-0.40%XRPxrp0,962774 €-0.36%Solanasol66,41 €-1.93%TRONtrx0,282315 €-1.49%Figure Helocfigr_heloc0,904248 €-0.42%Hyperliquidhype57,51 €-1.60%Dogecoindoge0,063737 €-1.57%USDSusds0,871881 €-0.38%Rainrain0,0126 €-1.91%Zcashzec492,71 €+1.96%LEO Tokenleo8,54 €-0.44%WhiteBIT Coinwbt48,98 €-0.73%Stellarxlm0,162688 €+2.17%Chainlinklink7,39 €+1.07%Moneroxmr291,01 €+1.25%Cardanoada0,141409 €-0.87%Bitcoinbtc55.839,00 €-1.15%Ethereumeth1653,33 €+0.87%Tetherusdt0,871371 €-0.38%BNBbnb503,50 €-0.19%USDCusdc0,871824 €-0.40%XRPxrp0,962774 €-0.36%Solanasol66,41 €-1.93%TRONtrx0,282315 €-1.49%Figure Helocfigr_heloc0,904248 €-0.42%Hyperliquidhype57,51 €-1.60%Dogecoindoge0,063737 €-1.57%USDSusds0,871881 €-0.38%Rainrain0,0126 €-1.91%Zcashzec492,71 €+1.96%LEO Tokenleo8,54 €-0.44%WhiteBIT Coinwbt48,98 €-0.73%Stellarxlm0,162688 €+2.17%Chainlinklink7,39 €+1.07%Moneroxmr291,01 €+1.25%Cardanoada0,141409 €-0.87%
Minería

Qué es la mempool: la sala de espera que decide cuánto tarda (y cuánto cuesta) tu transacción

Entre que pulsas «enviar» y tu transacción entra en un bloque hay una subasta continua de comisiones que los mineros resuelven siempre a favor del que más paga.

Qué es la mempool: la sala de espera que decide cuánto tarda (y cuánto cuesta) tu transacción
Qué es la mempool: la sala de espera que decide cuánto tarda (y cuánto cuesta) tu transacción · Fuente: Generada con IA Generativa
Lo que debes saber
  • La mempool es la zona de espera donde viven las transacciones entre su emisión y su inclusión en un bloque.
  • No existe una mempool única: cada nodo mantiene la suya y los contenidos difieren entre sí.
  • Los mineros ordenan la cola por comisión: en Bitcoin se paga por satoshis por byte virtual, en Ethereum por gas.
  • Un nodo estándar de Bitcoin limita su mempool a unos 300 MB y descarta transacciones tras unas dos semanas.

Cada transacción que se envía en la red Bitcoin pasa un tiempo en un limbo que casi nadie mira y que lo decide casi todo: la mempool, la memoria de transacciones pendientes que mantiene cada nodo. Es la sala de espera entre el momento en que la billetera firma y difunde la operación y el instante en que un minero la escribe en un bloque. Entender cómo funciona explica por qué una transferencia tarda segundos un martes por la mañana y horas un día de congestión.

El concepto no es exclusivo de Bitcoin: Ethereum y la mayoría de redes con cadenas de bloques públicas funcionan con el mismo esquema, aunque con reglas de priorización propias. Vale aclarar que ni siquiera es un lugar único: cada nodo mantiene su propia mempool, y aunque la mayoría se solapan por usar configuraciones por defecto, difieren según su memoria, sus políticas de aceptación y el momento en que les llega cada transacción.

El ciclo de vida de una transacción, en seis pasos

El recorrido es siempre el mismo. Primero, la billetera construye y firma la transacción: importe, destinatario y comisión. Segundo, la difunde a los nodos a los que está conectada, que la retransmiten al resto de la red en cuestión de segundos. Tercero, cada nodo la valida: comprueba la firma, que los fondos existen y que no hay doble gasto.

Cuarto, la transacción queda en espera, visible en miles de mempools a la vez, ordenada según su comisión relativa. Quinto, un minero —o un validador, en redes de prueba de participación— la selecciona para su bloque. Y sexto, cuando el bloque se propaga, todos los nodos la eliminan de su mempool: ya está confirmada.

Los mineros ordenan la cola por comisión, no por antigüedad

Aquí está la clave económica del sistema: el minero rellena cada bloque maximizando los ingresos por comisiones, no atendiendo por orden de llegada. En Bitcoin la puja se mide en satoshis por byte virtual (sat/vB); en Ethereum, en gas, con una comisión base que se quema y una propina que cobra el validador. Quien más paga por unidad de espacio, antes entra.

Lo he vivido desde el otro lado: cuando minas y montas la plantilla del siguiente bloque, el software ordena la cola por comisión de forma automática, sin sentimentalismos. Por eso una comisión competitiva al mediodía puede quedarse corta por la noche: la subasta es continua. Bitcoin permite reemplazar una transacción atascada pagando más mediante replace-by-fee (RBF), y en Ethereum se consigue lo mismo reenviando la operación con el mismo nonce y mayor propina. La parte de ingresos que aportan estas comisiones al minero se puede estimar en la calculadora de minería.

300 MB de límite y dos semanas de paciencia

La mempool no es infinita. Un nodo estándar de Bitcoin Core reserva por defecto unos 300 MB; cuando se llena, expulsa primero las transacciones que menos comisión pagan y sube el mínimo que acepta retransmitir (la referencia habitual es 1 sat/vB). Si una transacción pasa alrededor de dos semanas sin confirmarse, los nodos la descartan y los fondos simplemente siguen sin gastarse en la billetera de origen, como si nada hubiera pasado.

Cabe recordar además que los nodos aplican reglas de «política» más estrictas que las de consenso: filtran polvo (importes minúsculos), scripts anómalos y comisiones irrisorias antes siquiera de retransmitir. Es un primer control de calidad que mantiene la cola manejable.

De la manía de 2017 a los Ordinals: cuando la cola se desborda

La historia de Bitcoin se puede contar por sus atascos. A finales de 2017, en plena manía alcista, hubo colas de días. En el verano de 2020, el auge de las finanzas descentralizadas (DeFi) llegó a acumular cientos de miles de transacciones pendientes en Ethereum. Y en 2023, las inscripciones Ordinals provocaron retrasos de varios días en Bitcoin; en los peores tramos, las transacciones con comisión baja esperaron más de una semana.

En este contexto nacen las soluciones de escalado: las capas 2 procesan las operaciones fuera de la cadena principal y liquidan el resultado en ella, con sus propios mecanismos de ordenación, como expliqué al hablar de los secuenciadores de las L2 de Ethereum. Solana optó por la vía radical: no tiene mempool pública, sino que su protocolo Gulf Stream envía las transacciones directamente al validador de turno.

Una pecera transparente: el problema del MEV

Que la mempool sea pública tiene un coste: cualquiera puede leer las transacciones pendientes antes de que se confirmen. Sobre esa transparencia operan los bots de valor máximo extraíble (MEV), que detectan operaciones jugosas y las explotan con técnicas como el front-running o los ataques sándwich, colándose delante o alrededor de la víctima a base de pagar más comisión.

Es un recordatorio de que en una red abierta la privacidad no viene de serie. Para el usuario de a pie, la lección práctica es más mundana: consultar el estado de la mempool antes de enviar —hay visores públicos que muestran la comisión recomendada en tiempo real— es la diferencia entre pagar céntimos o pagar euros por mover el mismo bitcoin.

La mempool seguirá siendo el termómetro más honesto de la demanda de espacio de bloque: cuando se llena, la red está viva y las comisiones lo reflejan; cuando se vacía, la capacidad sobra. Quien aprenda a leerla no solo ahorrará en comisiones; entenderá, de paso, cómo se forma el precio de uno de los recursos más escasos del ecosistema: el hueco en el próximo bloque.

¿Tienes información para nuestro equipo?

Si conoces una noticia o tienes una filtración, escríbenos de forma confidencial.

Contáctanos

Artículos relacionados

Etiopía se consolida como potencia inesperada de la minería de Bitcoin
mineria

Etiopía se consolida como potencia inesperada de la minería de Bitcoin

Por Viktor Maurin · 15 de julio de 2026 · 6 min

Ver más de Minería

Lo último

Ver todas las noticias